Reflexiones – I

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* – Es simplemente una reflexión. La economía está como está y se halla en el estado que se halla (parece una reiteración pero no lo es). Pregunta: ¿qué grado de autonomía tiene el Gobierno del Reino de España en unas circunstancias como las actuales?, ¿hasta qué punto puede actuar con libertad si ‘los mercados’ pueden tomar la decisión contraria a la que habían tomado si la Sra. Ministra de Economía estornuda una vez y anularla después si el Sr. Presidente del Gobierno se toca la ceja derecha mientras espera su turno de palabra en una intervención ante el Parlamento?. En una palabra: ¿qué puede hacer por sí mismo en temas económicos el Gobierno de un país como España hoy?.

Y ojo, aunque lo haga no me estoy refiriendo a ‘este’ Gobierno, pienso que cualquier otro Gobierno de cualquier otro color se hallaría en una posición idéntica: los grados de libertad son función de la autonomía financiara con qué se cuente, es decir, de lo que se deba y de la confianza que se inspire: recuerden: cuando España estaba en la cúspide de su gloria (virtual), la Hacienda Real tuvo que realizar cinco suspensiones de pago; extrapolen, conviertan, intercambien, asimilen, adecuen.

* – El Presidente USA el pasado Miércoles 25 en The UK: “Es un error pensar que otras naciones representan el futuro y que la hora de nuestro liderazgo ha pasado” (El País 26.05.2011, Pág. 1). Pienso que se equivoca: esa frase se encuadra dentro del modelo que ha dado lugar a la crisis sistémica que acabamos de empezar. El mensaje es simple: ‘nosotros dos somos los verdaderamente esenciales’, quienes sean esos dos es lo de menos, lo importante es lo que la frase está expresando: el individualismo es lo bueno y las alianzas a conveniencia lo guay.

Pienso que esta frase, independientemente de quien la haya pronunciado, pertenece al ayer. El individuo cada vez más será en función de lo que aporte al grupo, y esa frase va por otro lado: piensa en dos unidos en el destino para continuar propiciando un equilibrio que ya no se da independientemente de la composición y del estado de cada uno de ambos. Como que no.

* – Grecia, pienso, se equivoca: un referéndum para que el pueblo aprueba un mayor retorno a la miseria; se equivoca porque Grecia no es Islandia, porque Islandia solo hay una, porque el tiempo de Islandia ya pasó. A Islandia le permitieron hacer lo que hizo porque lo que el país de hielo tiene para rascar ya se está rascando, y no hay nada más, pero Grecia tiene mucho para rebañar, mucho, y a por eso van.

¿La Comisaria griega que amenaza con la posibilidad de volver al dracma?. Una boutade, pienso. Y no porque no sea posible, sino por lo evidente: Grecia -y otros- jamás debieron haber entrado, entraron porque había donde rascar, ahora lo que deben es impagable, se continúa rascando el fondo del puchero, se les echa del euro (no se van: se les echa) y se recogen los últimos restos, luego la olla se tira a la basura: está ya tan ennegrecida que ya no hay quien la limpie. Y se habrá inventado un nuevo modelo de país: el país-kleenex.

* – ¿Mme. Lagarde o el Sr. Carstens para el FMI?. Pienso que la Ministra francesa, y no por el tercio que suman las cuotas europeas en la institución, sino por hacia donde vamos. Vamos hacia una coordinación; ya, estrujando por el camino a quien convenga, pero eso viene del pasado y, de paso, sirve para sanear, limpiar, ‘eliminar grasa’ (y empobrecer a los pobres:¡claro!). Si vamos hacia eso el tiburón con el cuchillo en la boca arrasando con todo y fagocitando a propios y extraños ya no se lleva. Una institución como el FMI, o con otro nombre, será esencial en la transición, luego, no lo sé. Claro que por razones que la razón no entiende puede ser otro quien lo dirija habiéndole, previamente, leído la cartilla, claro.

* – ¿Qué tiene que ver la reforma de la negociación colectiva (en el marco de la Reforma Laboral: la que tenía que servir para reducir la tasa de temporalidad, exactamente) con las exigencias de ‘los mercados’?. Mucho. Si se llega al proyecto de negociación colectiva que se está barajando, el salario medio se reducirá, y con todo lo que ya se ha aprobado en materia laboral y lo que queda: salarios más ligados a la productividad, reforma del derecho de huelga, etc., lo harán los costes laborales. El desempleo crecerá y la pobreza aumentará, por lo que el consumo interno se hundirá, pero eso dará lo mismo porque los costes de producción se reducirán y las posibilidades de exportación crecerán por lo que podrá hacerlo el saldo fiscal: una proporcionalmente mayor recaudación fiscal en una atmósfera de gasto público a la baja, asegura -más- fondos para pagar lo que se debe, y posibilita que algunas empresas puedan pagar lo que deben. Ya: es un panorama feo, pero ya saben que el concepto de belleza es subjetivo.

* – Telefónica va a echar a la calle a un trabajador de cada cuatro con que cuenta en España; la pregunta: ¿dónde se halla el límite? (en cero, ya, pero, ¿existe algún límite más?). Sucedió hace años. En una intervención que realicé en una emisora de radio junto con otros tres invitados, uno de ellos era un miembro del Comité de Empresa de la operadora, el tema central no lo recuerdo: a lo largo de la charla se derivó hacia muchas direcciones; el trabajador de Telefónica desplegó una defensa de los intereses de sus colegas de manual, verdaderamente brillante. Luego, a la salida, nos quedamos hablando unos minutos en la calle; ¿qué me dijo?, pues que él tenía que decir lo que decía porque era quien era, pero a la empresa le sobraría un número monstruoso de trabajadores si … automatizase todo lo que era susceptible de ser automatizado, y ojo, con la tecnología entonces existente: la de hace años.

Terrible y frustrante es que se le diga a alguien: ‘Lo ha hecho muy bien, de verdad, pero ya no le necesitamos; adiós’; pero lo verdaderamente terrible es que, muy, muy, muy posiblemente, a esa persona nunca más vuelva a necesitarle nadie para hacer nada, o si, pero en un subempleo subremunerado y de forma temporal y discontinua. Y lo más peor: que los políticos -todos- digan que con leyes eso puede arreglarse, y más peor aún: que haya expertos que proclamen que con sacrificios y renuncias esa situación es reversible.

Telefónica no es una empresa dirigida por personas sádicas y desalmadas, lo que sucede es que cada vez necesita menos factor trabajo para hacer lo que hace. En el caso de esa compañía se ve de forma muy clara porque su componente tecnológico es enorme, pero cada empresa en su subsector es más productibizable y para eso debe embarcarse en un proceso tecnológico creciente, la alternativa es producir algo muy artesano, muy apreciado y muy caro, o desaparcecer. Yo sigo con mi pregunta: ¿dónde está el límite?.

* – El último Economic Outlook de la OCDE. Pensando en la economía española no me cuadran los números. La economía española necesita crecer al 2,59% para reducir su tasa de desempleo (si el desempleo continúa midiéndose como ahora y si por ‘desempleado’ se sigue entendiendo lo que hasta ahora se entiende, claro). Según lo que dice la OCDE que el PIB del reino va a aumentar en el 2011 y en el 2012 no habrá reducción del desempleo, y el organismo dice que sí. Más. El consumo privado aumenta, poco pero aumenta, dice la OCDE, no me imagino cómo lo hará teniendo en cuenta donde va estar situado el paro y considerando que las fuentes del crédito van tener que secarse más aún a fin de que ‘la gente’ se desapalanque (0,2 B, dijo hace unos días el Sr. Alfredo Sáez). La que es tremenda es la caída en el 2011 de la Formación Bruta de Capital y también la recuperación de la misma en el 2012.

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

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