Todo sobre Amistad!!

Archive for the ‘Libros Amistad’ Category

Pequeña historia de amistad o cuento corto

Posted by admin On febrero - 13 - 2009

Competicion de Sapitos
Era una vez una competición … de sapitos. El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre.
Había en el lugar una gran multitud, mucha gente para vibrar y gritar por ellos.
Comenzó la competición. Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era “¡¡¡Qué pena !!! Esos sapos no lo van a conseguir… no lo van a conseguir…”
Los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.
La multitud continuaba gritando : “¡¡¡Qué pena !!! ¡No lo van a conseguir!…”
Y los sapitos estaban dándose por vencidos. Salvo por aquel sapito que seguía y seguía tranquilo y ahora cada vez más con más fuerza.

sapitos Pequeña historia de amistad o cuento corto

Ya llegando el final de la competición todos desistieron, menos ese sapito que curiosamente, en contra de todos, seguía y pudo llegar a la cima con todo su esfuerzo.
Los otros querían saber qué le había pasado. Un sapito le fue a preguntar cómo el había conseguido concluir la prueba. Y descubrieron que… ¡era sordo!
No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón!
Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuchas o veas. Por lo tanto, preocúpate siempre de ser POSITIVO ! Resumiendo : Sé siempre “sordo” cuando alguien te dice que no puedes realizar tus sueños (15662)

Cuento Infantil de Amor y amistad

Posted by admin On febrero - 10 - 2009

Pablo, el que hacía caca en un establo, le dijo a Inés, la de la caca al revés, que si quería jugar con él y con Rubén, que hacía caca en un tren.

amistad infantil 282x300 Cuento Infantil de Amor y amistad

Inés estaba con Sofía, la que hacía caca todo el día, y le contestó que no. Pablo, el de la caca para el diablo, se enojó. Justo pasaba por ahí la maestra Teresa, que hacía caca con frambuesa, y le dijo:

—Pablo, el que hace caca cuando le hablo, no le digas así a Inés, la de la caca de pez. Mejor andáte a jugar con Luis, el de la caca y el pis, o con Gustavo, el de la caca por centavo.

Pablo le contestó:—Señorita Teresa, que hace caca con destreza, lo que pasa es que ellas, que hacen la caca tan bella, nunca quieren jugar con nosotros, que hacemos caca con otros.

La maestra Teresa, que hacía caca en una mesa, lo miró con mucho cariño a Pablo, el que hacía caca en un vocablo, y le dijo:

El cuento es una narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Aqui teneis una pequeña seleccion de cuentos infantiles SOBRE EL AMOR Y LA AMISTAD podeis ver mas pinchando sobre los numeros espero sean de su interes, agrado y util

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

—¡Ay tesoro, el de la caca de loro! ¿no será que estás enamorado de ellas, que hacen caca con estrellas?

Justo llegaba Tomás, el de la caca das, y cuando oyó eso le dijo a la señorita, que hacía caca tan finita:

—Es verdad maestra, la que la caca le cuesta, él está muy enamorado de Sofía, la que hace caca en las vías.Pablo se puso colorado de enojo y les contestó:

—¡No es cierto! Y vos, Tomás tomalosa, que hacés la caca en Formosa, vos gustás de Inés, que hace una caca por vez.

—¡Mentiroso! mirá, Pablo pableta, que hace la caca en bicicleta, mejor te callás.

Entonces la señorita Teresa, que tenía caca en la cabeza, los miró y les dijo:

—Pablo Pablito, caca de pajarito, y Tomás Tomasito, caca de perrito, ustedes son amigos y no tienen que pelearse ni por la caca enojarse.

Por ahora vayan a jugar entre ustedes, que ya va a llegar el día en que esas niñas, con la caca en trensiñas, los buscarán para jugar.

Pablo y Tomás, salieron corriendo abrazados, haciendo caca de parados, y se olvidaron de preguntar si trensiñas quiere decir algo o nada más lo inventó la señorita haciendo caca con palabritas

Comparto esta adicción a leer textos de todo tipo y sobre todo infantiles , que me hagan reír ó pensar, especialmente, este autor tiene la gracia de permitirse jugar con temas o situaciones consideradas “espantosas” por algunos y como a mí me parece que son generadoras de comentarios, varios, y mediante ellos conocer aún mas al niño que está enfrente y ahondar mas aún en sus valores y romper esquemas, en cuanto al lenguaje cotidiano oral, para disfrutar sin careta. (agradezco a Maryta Berenguer que me abrió un nuevo horizonte hacia la literatura infantil autóctona)

Por eso siempre visito su página y siempre rescato algo de ella para poder compartir, simplemente digo: Genio!! y Chapeau!! (836)

El arbol de manzanas Cuento sobre Amistad

Posted by admin On febrero - 10 - 2009

Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él. Trepaba al árbol hasta el tope y el le daba sombra. El amaba al árbol y el árbol amaba al niño.

Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol.

Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste:
“¿Vienes a jugar conmigo?” pero el muchacho contestó “Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos”.
“Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero… Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes”.
El muchacho se sintió muy feliz.
Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz.

El cuento es una narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Aqui teneis una pequeña seleccion de cuentos infantiles SOBRE EL AMOR Y LA AMISTAD podeis ver mas pinchando sobre los numeros espero sean de su interes, agrado y util

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

amistad 300x202 El arbol de manzanas Cuento sobre Amistad

Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.

Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó:
“¿Vienes a jugar conmigo?” “No tengo tiempo para jugar. Debo de trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos.
“¿Puedes ayudarme?”… ” Lo siento, pero no tengo una casa, pero…tú puedes cortar mis ramas y construir tu casa”.
El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.

Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. “Vienes a jugar conmigo?” le preguntó el árbol. El hombre contestó “Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?”. El árbol contestó: “Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz”. El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo.

Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: “Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte ni siquiera manzanas”. El hombre replicó “No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar… Ahora ya estoy viejo”.
Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo, “Realmente no puedo darte nada…. la única cosa que me queda son mis raíces muertas”. Y el hombre contestó: “Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar.
Estoy tan cansado después de tantos años”. “Bueno, las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven siéntate conmigo y descansa”.

El hombre se sentó junto al árbol y este feliz y contento sonrió con lágrimas.

Esta puede ser la histroria de nosotros y nuestros verdaderos amigos, en muchas ocasiones solo acudimos a ellos cuando los necesitamos y ellos siempre están ahí dispuestos a darnos lo que necesitamos sin pedirnos nada a cambio.

Los Cuentos ofrecen la posibilidad de viajar y vivir aventuras fantásticas con la imaginación, fomentan la creatividad, entretienen, acercan los niños a los libros y estimulan la lectura. Los Cuentos también pueden ayudar a los niños a superar conflictos o problemas, siendo también una forma de educación ya que contienen metáforas y moralejas que les hacen reflexionar sobre aspectos de la vida. (4847)

Cuento Moral sobre amor, amistad y muerte

Posted by admin On febrero - 9 - 2009

es probable que si ahora hablamos de Después de la boda se lo debamos en buena medida a Lars von Trier. El controvertido cineasta danés no sólo ha sido capaz de convertirse en una referencia mundial sino que, gracias a iniciativas como Dogma, ha sabido aupar a un puñado de profesionales compatriotas que, de otro modo, hubieran tenido muchas más dificultades para traspasar con sus películas las fronteras de Escandinavia. Este reconocimiento al autor de Rompiendo las olas no desmerece la calidad de cineastas como Thomas Vinterberg, Anders Thomas Jensen o Susanne Bier. Simplemente constata la importancia y la necesidad para una cinematografía y un país de contar con nombres emblemáticos como el suyo.

El cuento es una narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Aqui teneis una pequeña seleccion de cuentos infantiles SOBRE EL AMOR Y LA AMISTAD podeis ver mas pinchando sobre los numeros espero sean de su interes, agrado y util

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10


Pero si justo es reconocer a Von Trier lo que es de Von Trier; no lo es menos convocar a Ingmar Bergman a la hora de ubicar en algún legado este filme que en su arranque evoca la exitosa película de Vinterberg, Celebración , y que en su desenlace se enfrenta al coprotagonista de El Séptimo sello . El cine escandinavo, al menos visto desde esa lejanía que impide reconocer sus variedades más específicas, parece siempre tocado por un sentimiento trágico. Incluso cuando se adentra en la comedia, como en Wilbur se quiere suicidar , desde su título se viste de luto.

En ese panorama, Susanne Bier se ha convertido en una cineasta reconocible. Su Te querré para siempre , filme participado por el espíritu Dogma, y su siguiente obra, Hermanos , han podido verse, y lo que había en ellos es mucho de lo que encontramos en Después de la boda . Como en sus obras precedentes, Bier se sirve de una situación inicial sujeta a suaves pero perceptibles cambios. Cambios en los que el pasado cobra una importancia decisiva en el futuro, sometido al revés inevitable de la muerte.

En Después de la boda , filme que pudo haber ganado el Oscar que finalmente fue a recaer en La vida de los otros , Susanne Bier sin los corsés del decálogo Dogma y con voluntad de mostrar un estilo de autor, adopta un tono sombrío y denso. Su argumento es sencillo. Coincidiendo con la boda de su hija mayor, un acaudalado hombre de negocios invita a un compatriota misionero seglar en la India a una reunión con él. La idea es donarle una gran cantidad de dinero para sus huérfanos. No obstante, es notorio que el empresario oculta un misterio que empieza a resolverse cuando el misionero es invitado a la citada boda de su primogénita.

Para forzar la tensión, Bier refuerza esa zona de penumbra con amenazantes contraplanos entre las miradas de los vivos y los ojos de animales disecados y/o muertos. Después de la boda parece contraponer la riqueza decadente de Dinamarca con la pobreza vital de la India; pero en realidad su discurso va más allá de territorios y poderes, verbaliza la fugacidad de la existencia y la inevitabilidad de la muerte.

Susanne Bier reclutó a un puñado de actores magistrales. Y ellos se conducen con serena autenticidad para insuflar verdad a sus sueños y derrotas. La vieja desazón religiosa presente en el cine de Bergman ahora se torna en inquietud humanista no menos transcendente. Y aunque Bier asume que el espectador está para pocos matices, pese a concesiones y maniqueísmos, en algunos instantes, su cine sabe mancharse con el desgarro y el dolor. Y eso es una apreciable rara avis que habla de lo que casi nadie se atreve.

Lágrimas allí no valen, recordaba Buñuel al hablar de la muerte. Quizá por eso mismo, Bier rasga con el tono de cuento moral lo que era materia de drama solemne.

Dirección: Susanne Bier. Guión: Susanne Bier y Anders Thomas Jensen. Intérpretes: Mads Mikkelsen, Rolf Lassgård, Sidse Babett Knudsen y Stine Fischer Christensen. Nacionalidad: Dinamarca. 2006. Duración: 122 minutos. (689)

un cuento de amor ( Ella en los pájaros )

Posted by admin On febrero - 9 - 2009

Y colorin colorado este cuento no se ha acabado sino que empeza icon wink un cuento de amor ( Ella en los pájaros ) todo amistad todo Amor, no dejen de mirar en esta categoria otros muchos cuentos y libros sobre el Amor y la Amistad.

(Todo empieza a escribirse como si tuviera un final pero luego nos damos cuenta – yo primero y ella después – que el final no podrá escribirse nunca: estamos ante una historia que sólo puede ser feliz y que nunca se cerrará, porque a cada instante nos seguimos completando)

I

“Si no existe la memoria, todo lo nuestro es suicida”, dice siempre Andrés. Ahora camina despacio mirando hacia arriba y ve los pájaros en vuelo y vuelve la mirada hacia adelante y mientras no los mira los recuerda. Comienza a anochecer. Andrés sabe que no puede olvidar: para qué intentar reprimir la tragedia si al fin y al cabo es más doloroso querer sepultar un recuerdo y hacerlo renacer en cada intento fallido que darle su merecido lugar en nuestra retina. Por eso te admiro, Andrés, porque nunca te das por vencido. Porque nunca callás tu memoria.

El cuento es una narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Aqui teneis una pequeña seleccion de cuentos infantiles SOBRE EL AMOR Y LA AMISTAD podeis ver mas pinchando sobre los numeros espero sean de su interes, agrado y util

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

Andrés todavía cree que el amor es posible. Ahora cruza lentamente y dobla a la derecha. Evoca imágenes de una noche maravillosa y paradójicamente frustrante (cómo explicarlo, cómo entender), y después ve los pájaros sin mirar al cielo. Vive la pena. Se repite todo el tiempo que aún no ha experimentado la felicidad. Pobre Andrés, a veces pienso que la vida ha sido injusta con él. Cuando llega a la esquina cruza hacia la izquierda. La oscuridad trae el frío y Andrés apura el paso.

A veces escribe Andrés. Quizás para mostrar lo que ve del mundo, o para expresar su enojo o su angustia. Siempre dice que la poesía es demasiado rebuscada. Prefiere la música, o la prosa.

Cuando cruza huele el suero que atraviesa las rejillas del sanatorio que dan a la calle. Le gusta el silencio del barrio, aunque para él sea el más terrible signo de caos. En la última cuadra – generalmente la más larga – los recuerdos vuelven. Aparecen, en sucesión casi instantánea, el pasado, el amor aún no correspondido, la búsqueda permanente. Cruza por última vez y en pocos segundos llega a la puerta de rejas azules. El piano se escucha nítidamente desde afuera, gracias al silencio. Al desorden. Mira hacia los costados antes de abrir y después sí, sube los escalones y entra. Ya no hace frío.

Siempre me sorprendió Andrés. A pesar de todo nunca deja de sonreír. Y hoy me saluda. Y yo lo miro y le digo que su frase es casi perfecta.

II

Ella también sabe. Pero a veces no recuerda. Cuando camina, quizás cuando sospecha que lo que quiere está en otro lado, piensa en él. Ella también ¿cree? en el amor. Y quizás cuando afirma que se está enamorando y no pronuncia el nombre (me estoy enamorando de alguien, dice), lo haga por inseguridad, o por jugar con él. Esa ambigüedad que crea suspenso puede ser trágica, por momentos he llegado a pensar que no es fruto del azar, sino de algo pergeñado con viles propósitos; por qué no, tal vez – la esperanza siempre subsiste, en alguna parte, latente – con el objeto de atraparme aún más en las redes de eso que llamamos amor.

Camina sin mirarlo (no lo mira como él la ve cuando contempla los pájaros en vuelo y el cielo y las ilusiones y la reconoce a ella, angelical, presente en todas partes). Dirige los ojos a otro lado, no a los pájaros. No. Busca otra cosa, tal vez nada, tal vez piensa en él, y después se lleva un caramelo a la boca. Cruza, se refugia – como él – en la sombra. Faltan pocas cuadras. Canta hacia adentro alguna de sus canciones, porque ella, como él, sabe. Y es inevitable que se detenga en esa frase, auténtica poesía que reclama no olvidar. No olvidar, eso. Que no te olvides. Que la vida es una sola y acá están. Vos y él. Vos acá, él ahí, en tus recuerdos que a veces se esconden.

Llega a la esquina y sonríe. Le obsequia al mundo ese gesto suave, delicado, aunque nadie pueda verlo en ese momento – yo ya lo he conocido –. No me pregunten por qué, no sabría explicarlo. Es simplemente mágico. En realidad, diría que ella es así, que a pesar de todo, como él, siempre está feliz. Te quiero. Muero y renazco en tu sonrisa. Aunque a veces no pueda entenderte. Ya es casi tarde y entra por la puerta verde que está abierta de par en par. Se pierde en el día. ¿Volverá? Entonces me pregunto si algún día seré capaz de perdonar. O por lo menos, de poder mirar a los pájaros sin verla a ella.

(Sí, vuelve. Comienza a escribirse lo no planificado, lo sucedido sobre la marcha. La inconmensurable alegría de compartir todo, de vivir el uno en el otro)

III

El tiempo, ese infinito avatar de desilusiones sólo matizado por efímeros momentos de alegría, a veces deja de ser tiempo. Sólo cuando le abre paso a la vida vuelve la esperanza. Y acaso Andrés, que quizás ya ha llorado – por dentro, siempre por dentro –, que ya ha sangrado, descubre que no ha sido en vano creer, persistir. Querer. De repente se mira y la ve a ella, ella tomando su mano, ella sonriendo, ella queriéndolo y ya no de otra manera, ahora tan mutuos; ella única mojando sus labios. Y vuelve atrás en el tiempo y recuerda los días, la rutina, la desazón. Y sonríe y la desea y la grita suya. Reabre una historia que aparentaba haber terminado y que ahora recién comienza. Cómo explicar que ella ha vuelto, cómo hacerle entender a todos que él ya es otro. Que ya está lleno, que se completa con ella que es él: sus cuerpos sólo uno, unidos por el fuego sagrado de la pasión y el amor. Y el amor, qué será. Ojalá sea esto, pronunciarla en cada instante, pensarla en cada momento, extrañarla interminablemente. Besarla en silencio, a la distancia, ilusionarse una vez más, escribir permanentemente la historia. Evocar cada momento y recordar. Momentos únicos e irrepetibles, tan irrepetibles como ella. Ella hecha sonrisa, ella sonriendo (cuando sonríe no sonríe sólo su boca, sonríen sus ojos, sonríe toda ella); ella intensa compañera de todo, único pensamiento posible.

Mientras Andrés se acomoda para seguir escribiéndola, escucha su canción, vuelve a pensar en su frase, la escucha a ella, la ve a ella, la reclama, la necesita. Pero sabe que estará, de aquí en más en él y él en ella, que ya la historia es otra, historia de amor y no de descontento, historia continua y nunca acabada.

IV

Despierta solo. Busca en la cama su otra parte. Pero no se completa. Ella está en otro lado. Ella seguramente también lo busca a la distancia, ella también despierta y lo busca y lo palpita y lo mira y se ve en el espejo.

Y cuando él la piensa, vuelve a buscar frases.

(Yo te miro cuando callo, en la tarde, en luna llena, en enojo, en oscuridad. Yo te encuentro en los pájaros que abrigan la ventana, te madrugo, te veo pasar. Yo te invento, yo te creo y te vuelvo a crear. Yo te amo en el pasillo, en la flor. Yo te exijo que me abraces en la lluvia. Yo te admiro, te estremezco, te hago gritar. Yo te beso despacito.

Yo te quiero en todas partes.

Yo te todo).

Después le agradece a ella en silencio. La mira en las fotos. La saborea suya aunque ahora, hoy, todavía, la extrañe. Y ella lo acaricia y él siente su mano. Vuelve a sonreír, y luego duerme en la cama vacía, un poco más. Sabe que la encontrará en cada momento, en cada lugar. Ella siempre todo, hasta en los sueños le grita te amo. (443)

CUENTO SOBRE LA AMISTAD “PERDIDO Y ENCONTRADO”

Posted by admin On febrero - 9 - 2009

Resumen – Un niño encuentra un pingüino extraviado en la entrada de su casa. Al verlo solo y triste decide ayudarlo a encontrar el camino de regreso a su hogar. Tras mucho investigar, averigua que los pingüinos habitan en el Polo Norte y busca la forma de llevarlo allí. Durante el viaje descubre que la soledad no es lo mismo que la nostalgia del hogar

9681677595+ CUENTO SOBRE LA AMISTAD PERDIDO Y ENCONTRADO

¿Será por esta búsqueda de la amistad que es uno de los libros favoritos de Félix desde que empezó el cole?

El cuento es una narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Aqui teneis una pequeña seleccion de cuentos infantiles SOBRE EL AMOR Y LA AMISTAD podeis ver mas pinchando sobre los numeros espero sean de su interes, agrado y util

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

“Perdido y encontrado” de Oliver Jeffers. En él se cuenta la historia de una amistad: la que nace entre un niño y un pingüino que, un día, aparece en la puerta de su casa. Al verlo solo y triste decide ayudarle a encontrar el camino de regreso a su hogar. Tras muchas indagaciones, averigua el lugar donde viven los pingüinos y busca la forma de llevarle hasta allí. Durante el viaje, los amigos descubren la diferencia entre la nostalgia del hogar y la soledad.

(1518)

La escapada Amistad en un cuento

Posted by admin On febrero - 6 - 2009

un corto y bonito cuento sobre una amistad muy especial

Dicen que el tiempo todo lo cura y ayuda al olvido. Eso siempre he creído. Pero la vida da muchas vueltas y es una caja de sorpresas: Precisamente hoy, a mis 87 años, me he vuelto a acordar de mi amigo Rucho cuando mi nieta me ha mostrado un papel con un burrito que ella ha pintado. Y, sonriéndome pícaramente, me ha dicho curiosamente que es su amigo.

Tendría yo apenas once años cuando nos escapamos. El era mi amigo, quizás el único amigo de una chiquilla morena e inquieta -como yo era- y criada en una cortijada aislada con escasos niños. Nadie se enteró de nuestra ausencia hasta que amaneció pues fui yo la que estimó conveniente hacerlo durante la noche. De aquello hace ya muchos años pero aún lo recuerdo como si fuera ayer. Fue una experiencia inolvidable. El era algo mayor que yo y creo que era seguramente su única amiga.

El cuento es una narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Aqui teneis una pequeña seleccion de cuentos infantiles SOBRE EL AMOR Y LA AMISTAD podeis ver mas pinchando sobre los numeros espero sean de su interes, agrado y util

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

Su hogar estaba cerca de mi casa y nos veíamos casi todas las mañanas muy temprano cuando con mi cartera a la espalda solía coger el camino del colegio, una vereda de un par de kilómetros que me acercaba al camino de tierra donde esperaba el paso de una carreta. Entonces nos veíamos pues el trabajaba en el campo, no importaba que fuera invierno ni verano.

Cuando me lo encontraba el paraba lo que estuviera haciendo en el campo y me miraba con sus negros ojos, grandes y un poco tristes. Si pasaba con prisas, corriendo por miedo a perder el carro de un vecino -y el posterior enfado de mi madre- entonces el me saludaba a su manera, quejándose, cosa que a mí me hacía gracia.

La mayoría de las veces salía con unos minutos de adelanto de mi casa, ante los asombrados ojos de mi madre al tener una hija tan responsable, y me paraba un rato. Ella ignoraba que yo, siempre tan perezosa a saltar de la cama, arañaba unos minutos al tiempo. Creo recordar que fueron precisamente esos instantes juntos los que, poco a poco y pasado el tiempo, hicieron florecer entre nosotros una fuerte confianza y amistad.

A la caída de la tarde, ya de vuelta del colegio, el aprovechaba para volver al cortijo. Casi siempre iba solo. Solía echar una carrerilla para ponerse a mi paso y así andaba a mi lado, unas veces callado, otras jugando y empujándonos. La mayoría de las veces el estaba muy cansado y no tenía ganas de bromas. Entonces yo le contaba por el camino cómo había sido el día, si había discutido con alguna compañera, a qué cosas habíamos jugado en el recreo y cosas así. Otras veces, confidencialmente le confesaba orgullosa que la maestra me había castigado por protestarle cuando lo ponía a él como ejemplo de la máxima ignorancia.

Un día decidí faltar al colegio pues no soportaba aquella maestra que tan mal hablaba de mi compañero. Y quizás fue eso lo que contribuyó a intentar fugarnos. Bueno, la verdad es que fui yo quien tomó la iniciativa sabiendo que el no se opondría y le gustaría descubrir otros horizontes. También es verdad que no pudimos llegar muy lejos pues de amanecida, en un cortijo cercano nos reconocieron y, extrañados, dieron aviso a mis padres.

El precio pagado por la escapada, tras unas catorce horas desaparecidos, contra pronóstico, para mí no fue muy caro: abrazos de alegría y mimos de mi madre y unos días de gran enfado de mi padre en que ni me habló. Sin embargo a mi amigo desde entonces lo tuvieron vigilado. Lo único bueno es que nosotros dos fuimos la admiración durante el resto del curso en la escuela y, por el contrario, la maestra rabiaba cuando yo les contaba detalles de nuestra aventura nocturna a mis compañeros.

El fue verdaderamente mi primer y –durante meses- único amigo. El caso es que a las pocas semanas de nuestra aventura, sin saber cómo, una mañana ya no me esperó como era costumbre en el recodo del camino. Sucedió tras unos días de haber yo permanecido en cama por culpa de unas anginas y no ir al colegio. Pasados varios pregunté extrañada por él y me dijeron que se había escapado, seguramente camino abajo, que lo habían visto por la carretera. Pero nadie supo o quiso decirme noticias sobre su paradero.

Nunca volvió. Lloré como una loca al pensar que había salido en mi busca, que me había estado buscando y que lo habían raptado. Por mi culpa. Mis padres me intentaron convencer que tenía mucha imaginación, que no lo habían raptado, que eso era imposible, que no se dejaría, que peleando siempre había sido muy burro… Pero ni ellos ni nadie durante meses pudieron consolarme.

Entonces yo le he hablado de palabras que creía ya olvidadas como el ropon, las albardas y la jáquima, el ataharre y las aguaderas…
Y también he terminado contándole esta historia.

Original de masquecuento.blogspot.com (466)

Cuento de la amistad perfecta profunda y verdadera

Posted by admin On febrero - 6 - 2009

Este es el porqué de que la gente en Vietnam cabecee asintiendo cómplices cuando alguien pone el ejemplo de Duong Le y de Luu Binh para hacer referencia a una amistad profunda, y verdadera

 

Duong era un estudiante pobre que tuvo que trabajar arduamente como obrero para pagar sus estudios. Por otra parte, su amigo, Luu Binh, había heredado una pequeña fortuna y había quedado en una buena posición para la vida. Cuando Luu Binh supo que Duong pasaba apuros en los estudios debido a las largas horas de trabajo que se veía obligado a realizar, determinó invitarle a que viviese en su hogar hasta la licenciatura.

El cuento es una narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Aqui teneis una pequeña seleccion de cuentos infantiles SOBRE EL AMOR Y LA AMISTAD podeis ver mas pinchando sobre los numeros espero sean de su interes, agrado y util

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

Los dos amigos compartieron alimentos y estudios bajo de la luz de la misma lámpara. Como sucede a menudo, Duong que era consciente de su situación precaria trabajaba duramente y pasaba largas noches de estudio.

Mientras tanto, Luu Binh La seguridad de la abundancia hizo que se hiciese un presuntuoso fue perdiendo interes por los estudios. Cuando tuvieron lugar los exámenes, Duong Le supero la prueba según lo esperado, y fue designado mandarín. Luu Binh sin embargo no aprobó. El joven rico volvió a casa sin nada y despreocupado. Alegremente se perdonó a si mismo sus propias faltas malgastando su fortuna. Intentó aprobar los exámenes en otras ocasiones, pero no satisfizo sus aspiraciones.

Recordó que Duong Le estaba al cargo de una de las administraciones del distrito en la zona , se tragó su orgullo y le pidió ayuda. Pero para su sorpresa, Duong Le rechazó su petición, y no solamente se negó a recibirlo, sino que además pidió a su superior que lo enviase lejos.

Luu Binh caminaba tritemente con su paquetito de pertenencias colgando del extremo de un palo. A su paso iba contando su historia para desahogarse de la pena por las faltas que había cometido en su vida. Una noche Luu Binh llegó a una pequeña posada al borde del camino donde trabó amistad con una hermosa mujer, era joven y atractiva, se llamaba Chau Long. Le dio la bienvenida con una taza de té y le escuchó amablemente cuando Luu Binh contó de nuevo la larga historia de sus cuitas. Chau lo animó sinceramente a que intentara pasar los exámenes de nuevo. Le sugirió además que permaneciese en la posada y prometió ayudarle siempre que fuese posible.

Liberado de las tentaciones de la abundancia excesiva, Luu Binh se dedicó exclusivamente a sus estudios. Los días de molicie pasaron rápidamente y la época para las pruebas llegó una vez más. Cuando los resultados fueron publicados, el nombre de Luu Binh estaba en cabeza de lista. Lleno de alegría volvió al mesón con las buenas noticias, pero para su consternación Chau había desaparecido. La buscó por todas partes, mas no obtuvo recompensa. Finalmente, el nuevo mandarín se dio por vencido y tristemente partió a su destino para ejercer su cometido.

Pasaron los años hasta que un día, en el desempeño de sus funciones, Luu Binh tuvo que pasar por el distrito de su antiguo amigo, Duong Le. El recuerdo de la ingratitud de su amigo no evitó que le devolviera la visita. Sin embargo e inesperadamente esta vez Duong dió la bienvenida a su colega mandarín con gran placer y le ofreció té.

En tanto que bebían y hablaban, una mujer entró en el salón, se acercó sonriente a los hombres,…y ¡Oh sorpresa! La Consternación y el asombro cruzaron el rostro de Luu Binh, porque en la mujer él reconoció rapidamente a Chau, su añorada amiga de la posada

Duong Le explicó a su viejo amigo lo que en verdad había sucedido – Si simplemente te hubiera ayudado no te habrías reformado en absoluto- le contó. Por lo tanto había enviado a su propia esposa para darle ánimos y ayudarle hasta que aprobase los exámenes. Había hecho aquel sacrificio en nombre de su amistad inquebrantable. (842)