El Palacio de Dolmabahçe
Escrito 11/may/2011 Por admin en Vacaciones divertidas extraido de: ORIGINAL | Comentarios desactivados |
En una visita a Estambul, Turquía, una excursión casi (sino obligada) es la que debería realizarse al Palacio Dolmabahçe, el antiguo centro administrativo del Imperio Otomano hasta el año 1922 (ver también Qué ver en Estambul). Hoy es un museo y el recuerdo de una etapa histórica en donde el edificio servía entre otras funciones, como casa de huéspedes para los invitados del estado. Pero sobre todo, como una demostración de poderío, que se cuentan entre las más esplendorosas de la región.
Los números de sus detalles arquitectónicos podrían acercarnos a escala de la suntuosidad desproporcionada del palacio: 248 dormitorios, 6 baños turcos o 2700 ventanas. El área dedicada al sultán, disponía de todas las comodidades para el harem donde vivían las esposas, madre y concubinas. Sin embargo, lo que resultará un detalle notable, es el estilo europeo del complejo, emplazado en lo que está considerado un límite que hermana oriente y occidente.
Imagen Ramón
Construído en el año 1853 con un costo equivalente a treinta y cinco toneladas de oro, es de esperar un palacio con detalles extravagantes y deslumbrantes. Tan sólo para decorar el techo de los interiores del Palacio Dolmabahçe se invirtieron catorce toneladas. En una de las zonas más famosas, se encuentra la escalinata con pasamanos de cristal de Baccarat, con forma de doble herradura.
imagen Ramón
En resumen, adentrarnos en una visita, nos permitirá acercarnos a un mundo de lujo y hasta excesos, en un palacio perfectamente conservado y restaurado luego de la muerte de Ataturk, último residente del Palacio y el primer presidente de la moderna República de Turquía.
El museo actual abre a diario de 9 a 16 horas, con excepción de los lunes y jueves, que permanece cerrado. Para anticiparnos, es bueno saber que las colas para ingresar son largas. Sin embargo, una larga espera, valdrá igualmente la pena.
