Los ERE tocan el corazón del capital riesgo

Tras anunciar recortes en empresas participadas por la caída del negocio, firmas como Blackstone, Carlyle y 3i, que ha reducido plantilla en España, se ajustan a un ciclo que les obliga a cambiar su modelo de negocio. Los ejecutivos de capital riesgo se cuentan entre las especies más sofisticadas de la fauna económica. Ex directivos brillantes de auditoras, banca de inversión y consultoría estratégica, estos profesionales de comprar y vender empresas se caracterizan por tomar importantes decisiones de gestión en las compañías en las que entran, con velocidad y sin que les tiemble el pulso, para ajustarse a los ciclos. Lo difícil puede ser asumir que sus jefes actúen de la misma forma con ellos.

Es lo que está ocurriendo en firmas como Blackstone, 3i y Carlyle, algunas de las cuales han iniciado cierres de oficinas y recortes de personal ante la caída del ritmo de captación de sus fondos y de las inversiones, por la severa crisis económica global y el fin de la etapa de crédito fácil.


Demasiada gente
Hace unas semanas, Guy Hands, fundador de Terra Firma y famoso por sus declaraciones polémicas, vaticinaba despidos en el sector: “Hay demasiada gente ganando demasiado dinero y sin hacer nada”, señaló entonces. 3i, firma que en España controla empresas como el grupo de congelados La Sirena y la ex filial funeraria de Acciona, Mémora, ha puesto en marcha un plan para reducir en un 15% su plantilla (100 de 660 trabajadores), después de elevar sus provisiones y rebajar el valor de su cartera de empresas participadas. La firma de capital riesgo más antigua de Reino Unido se ha dejado en bolsa un 75% de su valor desde agosto de 2007.

“Es una decisión de Londres que está teniendo sus repercusiones en España”, comentan desde la oficina de 3i en Madrid. De momento, el ajuste se ha saldado con la salida de personal administrativo y ha coincidido con la marcha de algún directivo histórico, como Mikel Bilbao. La firma cerrará, además, sus oficinas chinas ubicadas en Hong Kong y Shanghai. El propio Guy Hands ha invitado a salir a tres directivos vinculados en la entrada de la firma en la discográfica EMI (a las puertas de la crisis de liquidez), que le está dando grandes quebraderos de cabeza a la veterana firma.

Blackstone, cuyo fundador, Stephen Schwarzman, era el año pasado el icono del nuevo rico de Wall Street, despedirá un 7% de su plantilla. Es decir, 70 de sus caros ejecutivos, el más barato de los cuales puede tener un salario fijo anual superior a los 300.000 dólares. La decisión se ha tomado después de que el pasado noviembre Blackstone anunciara unas pérdidas trimestrales de 502,5 millones de dólares, las mayores desde su salida a bolsa en julio de 2007.

Su rival Carlyle también ha actuado. La firma, que controla en España la antigua división emisora de Iberostar, rebautizada como Orizona, y el grupo de certificación de vehículos Applus+, ha cerrado sus operaciones en Europa del Este, además de su oficina en Menlo Park (EEUU), tras lanzar un recorte del 10% de su plantilla. Se trata del primer plan de ajuste en sus 20 años de historia. El elemento disparador de muchas de estas decisiones ha sido el convencimiento de que la crisis durará más de lo esperado. Otra noticia que ha sentado como un jarro de agua fría en el sector ha sido la reducción de las cantidades comprometidas por inversores de Permira en su último fondo, reduciendo su tamaño de 11.000 a 9.500 millones de euros. “Hasta ahora, las firmas pensaban que la crisis no les afectaba al tratarse de fondos cautivos, con compromisos a largo plazo, pero se están viendo cosas insospechadas”, explica el gestor de uno de estos fondos.

Un reciente informe de Goldman Sachs da por finalizada la etapa de las grandes compras apalancadas (LBO), como las de la eléctrica texana TXU y la mayor inmobiliaria americana, Equity Office Properties, cuyos importes superaron los 30.000 millones de dólares, financiados con abundantes dosis de deuda. En España, algunas operaciones de los últimos años, como la compra de la cadena de moda Cortefiel, a manos de Permira, PAI y CVC, han generado dudas en el sector sobre su futura rentabilidad en medio de una de las peores coyunturas que cabía esperar.

Cartera
Más que en invertir, el presente de estas firmas se centra ahora en evitar el deterioro de sus participadas. Según un reciente informe de Standard & Poor’s, muchas de ellas están teniendo serios problemas para hacer frente a los vencimientos de deuda a corto plazo en el segundo semestre de este año. Dos tercios de las compañías en manos del capital riesgo están incumpliendo algún covenant (condiciones de vigilancia sobre la deuda fijadas por la banca) o han pedido alguna modificación de éstos, ante un beneficio menor de lo esperado, según recoge el informe.

Fuente: Expansion (22/12/2008)

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One Response to “Los ERE tocan el corazón del capital riesgo”

  1. payday loan dice:

    gracias por la informacion, muy interesante tu blog, tienes buenos puntos de vista..

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