El efecto Volkswagen empuja a los ‘hedge funds’ a ejecutar sus posiciones cortas

El temor de los ‘hedge funds’ a una inminente recuperación de los mercados de renta variable habría llevado a estos fondos a ejecutar apresuradamente operaciones de compra en sus posiciones cortas en las últimas sesiones, después del escarmiento que ha supuesto para grandes bancos de inversión el efecto Volkswagen, compañía que durante esta semana ha subido más de un 150% y le ha hecho perder a grandes brokers entre 20.000 y 30.000 millones de euros en cuestión de horas.

Así, la apuesta bajista que mantenían bancos de inversión como Goldman Sachs, Morgan Stanley o Societé Générale en el capital de la alemana habría resultado tan nefasta que, ante la posibilidad de una importante subida del mercado, habrían optado por ejecutar sus operaciones cortas en otros valores, lo que explicaría la fortísima subida del 10,88% experimentada por el Dow Jones el pasado martes.


De este modo, las ganancias registradas por las principales bolsas europeas en la sesión de ayer y las anotadas el martes en Wall Street se justificarían por las masivas operaciones de recompras llevadas a cabo por los ‘hedge funds’, cuyo efecto se vio multiplicado ante las grandes posibilidades existentes de que tanto la Fed como el BCE rebajasen nuevamente los tipos de interés a ambos lados del Atlántico. Además, existe la expectativa de que la subida del mercado pueda prolongarse, ya que algunos expertos advierten los primeros indicios de reactivación del papel comercial en EEUU.

Espiral bajista

Sin embargo, la Bolsa sigue inmersa en una espiral bajista. El miedo a la recesión está siendo aprovechado por los grandes brokers para apostar por un mercado bajista, lo que parece estar ejerciendo una excesiva presión vendedora sobre los mercados financieros, extremo que explicaría las fuertes caídas sufridas por las bolsas en octubre. Así, al menos, lo aseguran algunos expertos consultados por NEGOCIO, que sospechan que el temor a un crecimiento negativo de la economía está sirviendo de excusa para explicar descalabros bursátiles que se basan en un importante recorte de los beneficios empresariales que, por el momento, aún no se ha producido.

Y es que, aunque nadie duda que los inversores tendrán que conformarse en los próximos trimestres con resultados empresariales más modestos, el mercado está descontando un escenario demasiado catastrofista, que en ningún caso justifica las valoraciones a las que cotizan algunas compañías en el parqué.

¿Ha quedado la bolsa a merced de los grandes inversores bajistas?

Los movimientos registrados en el mercado durante el mes de octubre así lo confirman.

El caso más evidente ha sido el de Volkswagen, compañía alemana en la que las posiciones cortas podrían haber alcanzado en los últimos días hasta el 15% de su capital. La mala evolución que atraviesa el sector de la automoción invitó a pensar a los ‘hedge funds’ que el valor experimentaría una notable corrección bursátil, algo que, sin embargo, fue desbaratado por Porsche cuando anunció su intención de alcanzar el 75% en la alemana. Esta noticia disparó la cotización de Volkswagen entre el lunes y el martes más de un 200%, al calor de su escaso ‘free float’, lo que dejó a los pies de los caballos a grandes bancos de inversión como Goldman Sachs, Societé Générale o Morgan Stanley, que habían apostado a la baja en el valor.

Ahora, la cuestión se traslada al resto del mercado: ¿serían las inversiones bajistas las responsables de buena parte del descalabro bursátil? Aunque tradicionalmente octubre es un mal mes para la bolsa, las últimas cinco semanas han batido todos los récords negativos. Los índices DJ Stoxx 600 y el MSCI Emerging Markets han vivido el peor mes de su historia, mientras que el S&P 500 ha sufrido la caída más abultada desde 1957.

¿Nuevas prohibiciones?

Al igual que en Estados Unidos, donde la SEC ha prohibido temporalmente la inversión en 800 valores del sector financiero, algunas firmas consideran oportuno seguir los mismos pasos que el organismo regulador americano y prohibir temporalmente este tipo de operaciones con el fin de frenar la sangría que sufren los mercados. Los partidarios de esta línea opinan que si la CNMV adoptase esta iniciativa, el mercado experimentaría una rápida recuperación.

Otros, sin embargo, creen que apostar a la baja es igual de lícito que hacerlo al alza, por lo que no estiman oportuno aplicar este tipo de medidas. “No se puede obligar a la bolsa sólo a subir”, indican.

Entre los que defienden la tesis de no prohibir esta clase de inversión está el ex presidente de la CNMV, Blas Calzada, que en declaraciones a este periódico afirmó que las posiciones bajistas son beneficiosas para el mercado ya que aportan liquidez, siempre y cuando estas operaciones cumplan la legalidad y no se produzcan a descubierto.

Para el ex presidente de la CNMV, la bolsa “ya ha corregido demasiado”, por lo que podría darse el caso de que los inversores que hasta ahora apostaban a la baja “reconsideren en las próximas sesiones su postura”. A su juicio, actualmente existen “empresas de gran calidad con un PER muy bajo“, si bien “la duda está en saber si estas compañías lograrán mantener estables sus beneficios”.

Fuente: Negocio (30/10/2008)

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