Guia Castle Siege

CS Ahora que el Castle Siege ha Lllegado a Leyendas del Mu Aqui tienen una Guia ..

 
Guia Castle Siege

CS Ahora que el Castle Siege ha Lllegado a Leyendas del Mu Aqui tienen una Guia ..

 
El nacimiento de Heracles

a. Electrión, hijo de Perseo, rey supremo de Micenas y marido de Anaxo, marchó vengativamente
contra los tafios y telebeos. Se habían unido en una incursión afortunada para apoderarse de su
ganado, proyectada por un tal Pterelao, un pretendiente al trono de Micenas, y tuvo como
consecuencia la muerte de los ocho hijos de Electrión. Mientras él estuvo ausente, su sobrino, el rey
Anfitrión de Trecén, actuó como regente. «Gobierna bien, y cuando yo vuelva victorioso te casarás
con mi hija Alcmena», le dijo Electrión como despedida. Anfitrión, informado por el rey de Elide
de que el ganado robado se hallaba en su poder, pagó el gran rescate exigido e hizo regresar a
Electrión para que lo identificara. Electrión, de ningún modo complacido al saber que Anfitrión
esperaba que él le devolviese el precio del rescate, preguntó ásperamente qué derecho tenían los
habitantes de Elide a vender propiedad robada y por qué Anfitrión había tolerado un fraude. Sin
dignarse contestarle, Anfitrión desahogó su disgusto arrojando un garrote a una de las vacas que se
había desviado del rebaño; el garrote le golpeó en los cuernos, rebotó y mató a Electrión.
Inmediatamente Anfitrión fue desterrado de Argólide por su tío Esténelo, quien se apoderó de
Micenas y Tirinto y confió el resto de la región, con Midea como capital, a Atreo y Tiestes, hijos de Pélope.

b. Anfitrión, acompañado por Alcmena, huyó a Tebas, donde el rey Creonte le purificó y dio a su
hermana Perimede en casamiento a Licimio, el único hijo sobreviviente de Electrión, bastardo
nacido de una frigia llamada Midea. Pero la piadosa Alcmena no quería yacer con Anfitrión
hasta que vengase la muerte de sus ocho hermanos. En consecuencia, Creonte le dio permiso para
que reclutase un ejército beocio con ese propósito y con la condición de que liberase a Tebas de la
zorra teumesia; cosa que él hizo pidiendo al ateniense Céfalo que le prestase el célebre sabueso
Lelaps. Luego, ayudado por contingentes atenienses, focenses, argivos y locrios, Anfitrión venció a
los telebeos y tafios y donó sus islas a sus aliados, entre ellos a su tío Heleos.

c. Entretanto, Zeus, aprovechando la ausencia de Anfitrión, tomó la figura de él y, asegurando a
Alcmena que sus hermanos estaban vengados, puesto que, en efecto, Anfitrión había ganado la
victoria requerida aquella mañana misma, yació con ella toda una noche, a la que dio la duración de
tres. Pues Hermes, por orden de Zeus, había mandado a Helio que apagase los fuegos solares y a las Horas que desunciesen su tiro y se quedasen al día siguiente en casa; porque la procreación de
un paladín tan grande como el que se proponía engendrar Zeus no se podía realizar
apresuradamente. Helio obedeció, rezongando con el recuerdo de los buenos tiempos pasados,
cuando el día era día y la noche era noche; y cuando Crono, el entonces Dios Omnipotente, no
abandonaba a su esposa legal para irse a Tebas en busca de aventuras amorosas. Hermes ordenó
luego a la Luna que siguiese lentamente su órbita, y al Sueño que amodorrase a la humanidad de tal
modo que nadie se diera cuenta de lo que sucedía. Alcmena, completamente engañada, escuchó
complacida el relato de Zeus acerca de la aplastante derrota infligida a Pterelao en Ecalia, y holgó
inocentemente con su supuesto marido durante aquellas treinta y seis horas. Al día siguiente,
cuando Aifitrión volvió, rebosante de entusiasmo por la victoria y lleno de pasión por ella,
Alcmena no le acogió en el lecho matrimonial con el arrobamiento que él esperaba. «Anoche no
cerramos los ojos— se quejó ella— y seguramente no esperarás que escuche por segunda vez el
relato de tus hazañas.» Anfitrión, que no pudo comprender esas palabras, consultó con el adivino
Tiresias, quien le dijo que Zeus le había hecho cornudo; y en adelante no se atrevió a volver a
dormir con Alcmena por temor a incurrir en los celos divinos.
d. Nueve meses después, en el Olimpo, Zeus se jactó casualmente de que había engendrado un hijo,
que estaba a punto de nacer, quien se llamaría Heracles, que significa «Gloria de Hera», y
gobernaría la noble casa de Perseo. Al oír esto, Hera le hizo prometer que si a la casa de Perseo le
nacía algún príncipe antes de anochecer sería Rey Supremo. Cuando Zeus hizo al respecto un
juramento inviolable, Hera fue inmediatamente a Micenas, donde apresuró los dolores de parto de
Nicipe, esposa del rey Esténelo. Luego corrió a Tebas y se sentó con las piernas cruzadas ante la
puerta de Alcmena, con las ropas atadas en nudos y los dedos fuertemente entrelazados; de ese
modo demoró el nacimiento de Heracles hasta que Euristeo, hijo de Esténelo, sietemesino, estuvo
ya en su cuna. Cuando nació Heracles, con una hora de retraso, se encontró con que tenía un
hermano mellizo llamado Ificles, hijo de Anfitrión y una noche más joven. Pero algunos dicen que
Heracles, y no Ificles, era una noche más joven; y otros, que los mellizos fueron engendrados en la
misma noche y nacieron juntos y que el Padre Zeus iluminó divinamente la alcoba donde nacieron.
Al principio se llamó a Heracles Alceo o Palemón.

e. Cuando Hera volvió al Olimpo y se jactó tranquilamente de haber conseguido mantener a Ilitía,
diosa del parto, alejada de la puerta de Alcmena, Zeus fue presa de una gran ira; asió a su hija
mayor Ate, quien le había impedido ver el engaño de Hera, juró que nunca volvería a visitar el
Olimpo, la hizo girar alrededor de su cabeza sujetándola por la cabellera dorada y la lanzó a la
tierra. Aunque Zeus no podía violar su juramentó y permitir a Heracles que gobernase la casa de
Perseo, convenció a Hera para que accediese a que, después de realizar cualesquiera doce trabajos
que le señalara Euristeo, su hijo se convirtiese en un dios.

f. Ahora bien, a diferencia de los anteriores amores humanos de Zeus, desde Níobe en adelante,
Alcmena había sido elegida no tanto por su placer —aunque superaba a todas las demás mujeres de
su época en belleza, dignidad y prudencia—, sino con el propósito de engendrar un hijo lo bastante
poderoso para proteger tanto a los dioses como a los hombres contra la destrucción. Alcmena,
decimosexta descendiente de Níobe, fue la última mujer mortal con la que yació Zeus, pues no veía
la posibilidad de engendrar a otro héroe que pudiera igualarse a Heracles; y honró a Alcmena tanto que, en vez de violarla rudamente, se molestó en disfrazarse de Anfitrión y la cortejó con palabras y
caricias afectuosas. Sabía que Alcmena era incorruptible y cuando al amanecer le regaló una copa
carquesia, ella la aceptó sin dudar como un botín ganado en la victoria: un legado de Posidón a su
hijo Telebo.

g. Algunos dicen que Hera no impidió personalmente el parto de Alcmena, sino que envió brujas
para que lo hicieran, y que Historis, hija de Tiresias, las engañó lanzando un grito de alegría desde
la alcoba del parto —que todavía se muestra en Tebas—, de modo que ellas se alejaron y
permitieron que naciera el niño. Según otros, fue Ilitía quien impidió el parto por orden de Hera, y
una fiel sirvienta de Alcmena, la rubia Galantis, o Galen, la que salió de la alcoba para anunciar,
falsamente, que Alcmena había dado a luz. Cuando Ilitía se levantó sorprendida, desentrelazó los
dedos y descruzó las piernas, nació Heracles y Galantis se echó a reír ante el buen éxito del engaño,
lo que hizo que Ilitía la asiese por el cabello y la convirtiese en una comadreja. Galántis siguió
frecuentando la casa de Alcmena, pero Hera le castigó por haber mentido: la condenó en
perpetuidad a parir los hijos por la boca. Cuando los tebanos rinden a Heracles los honores divinos
todavía ofrecen sacrificios preliminares a Galantis, a la que llaman también Galintias y la describen
como hija de Preto; dicen que fue la nodriza de Heracles y que él le construyó un templo.

h. Los atenienses se burlan de este relato tebano. Sostienen que Galantis era una ramera, a la que
Hécate convirtió en comadreja en castigo por practicar una lujuria no natural, y que cuando Hera
prolongó indebidamente el parto de Alcmena pasó por allí casualmente y la asustó haciendo que
diera a luz.

i. El natalicio de Heracles se celebra el cuarto día de cada mes; pero algunos sostienen que nació
cuando el Sol entraba en el Décimo Signo; otros que la Osa Mayor, girando hacia el oeste a
medianoche sobre Orion —lo que hace cuando el sol abandona el duodécimo signo— lo contempló
en su décimo mes.

1. Alcmena («fuerte en la ira») sería originalmente un título micénico de Hera, cuya soberanía
divina protegió Heracles («gloria de Hera») contra las usurpaciones de su enemigo aqueo
Perseo («destructor»). Los aqueos vencieron finalmente y sus descendientes reclamaron a
Heracles como miembro de la casa usurpadora de Perseo. El aborrecimiento que sentía Hera
por Heracles es probablemente una invención posterior; le adoraban los dorios que
invadieron Elide y humillaron el poder de Hera

2. Diodoro Sículo habla de tres héroes llamados Heracles: un egipcio, un dáctilo
cretense y el hijo de Alcmena. Cicerón eleva su número a seis (Sobre la naturaleza de los
dioses; Varrón a cuarenta y cuatro (Servio sobre la Eneida de Virgilio).
Herodoto dice que cuando preguntó por la patria original de Heracles, los egipcios le
dijeron que era de Fenicia. Según Diodoro Sículo, el Heracles egipcio
llamado Som, o Chon, vivió diez mil años antes de la guerra de Troya y su homónimo
griego heredó sus hazañas. La fábula de Heracles es, en verdad, una clavija de la que se han
colgado gran número de mitos relacionados, no relacionados y contradictorios. En lo
principal, no obstante, representa al rey sagrado típico de la Grecia helénica primitiva,consorte de una ninfa tribal, la diosa Luna encarnada; su mellizo Ificles actuaba como su
heredero. Esta diosa Luna tiene numerosos nombres: Hera, Atenea, Auge, Yola, Hebe,
etcétera. En un espejo de bronce romano primitivo aparece Júpiter celebrando un
casamiento sagrado entre «Hercele» y «Juno»; además, en las bodas romanas al nudo del
ceñidor de la novia consagrado a Juno se le llamaba el «nudo hercúleo» y el novio tenía que
desatarlo. Los romanos tomaron esta tradición de los etruscos, cuya Juno se
llamaba «Unial». Puede suponerse que la fábula central de Heracles era una variante
primitiva de la epopeya del Gilgamesh babilonio, que llegó a Grecia vía Fenicia. Gilgamesh
tenía como compañero amado a Enkidu, así como Heracles tenía a Yolao. Gilgamesh se
pierde por su amor a la diosa Ishtar, y Heracles por su amor a Deyanira. Ambos son de
ascendencia divina. Ambos perturban el infierno. Ambos matan leones y doman a toros
divinos; y cuando se embarca para la Isla Occidental, Heracles, como Gilgamesh, utiliza su
vestimenta como vela. Heracles encuentra la hierba mágica de la
inmortalidad lo mismo que Gilgamesh, y se relaciona igualmente con el avance
del sol alrededor del zodíaco.

3. Se hace que Zeus personifique a Anfitrión porque cuando el rey sagrado renacía en su
coronación se convertía nominalmente en hijo de Zeus y renunciaba a su ascendencia
mortal. Sin embargo, la costumbre exigía que el heredero mortal —más bien
que el rey de nacimiento divino, el mayor de los mellizos— acaudillase las expediciones
militares; y la inversión de esta regla en el caso de Heracles sugiere que en un tiempo había
sido él el heredero, e Ificles el rey sagrado. Teócrito, ciertamente, hace de Heracles el más
joven de los mellizos, y Herodoto, quien le llama hijo de Anfitrión, le da el
sobrenombre de «Alcides», por su abuelo Alceo, y no «Cronides», por su abuelo Crono.
Además, cuando Ificles se casó con la hija menor de Creonte, Heracles se casó con otra
mayor; aunque en la sociedad matrilineal la más joven era comúnmente la heredera, como
aparece en todos los cuentos tradicionales europeos. Según el Escudo de Heracles de
Hesíodo Ificles se humilló vergonzosamente ante Euristeo, pero las circunstancias
que podrían arrojar luz sobre este cambio de papeles entre los mellizos no son explicadas.
Entre Heracles e Ificles no se registra una camaradería como la que existía entre Castor y
Pólux, o Idas y Linceo. Heracles usurpa las funciones y prerrogativas de su hermano
mellizo, convirtiéndolo en una sombra ineficaz y exánime que no tarda en esfumarse sin
que se la lamente. Quizás en Tirinto el sucesor usurpaba todo el poder regio, como sucede a
veces en los Estados asiáticos, donde un rey religioso gobierna conjuntamente con un rey
guerrero o shogún.

4. El método que siguió Hera para demorar el parto lo utilizan todavía las hechiceras de
Nigeria; las más cultas refuerzan ahora el encantamiento ocultando candados importados
debajo de sus ropas.

5. La observación de que las comadrejas, si se las perturba, llevan a sus crías de lugar en lugar
en la boca, como los gatos, dio origen a la leyenda de su nacimiento vivíparo. El relato que
hace Apuleyo de la horrible acción de las brujas tesalias disfrazadas de comadrejas,
ayudantes de Hécate, y la mención por Pausanias de los sacrificios humanos que se ofrecían
a la Zorra Teumesia recuerdan a Cerdo («comadreja» o «zorra»), esposa de
Foroneo, quien, según se dice, introdujo el culto de Hera en el Peloponeso . El
culto tebano de Galintias es una reliquia del culto de Hera primitivo, y cuando las brujas
demoraron el nacimiento de Heracles se disfrazarían de comadrejas. Este mito es más
confuso de lo que son habitualmente los mitos; si bien parece que el olimpianismo de Zeus
se sentía agraviado por la opinión religiosa conservadora de Tebas y Argólide y que las
brujas lanzaron un ataque concertado contra la casa de Perseo.

6. A juzgar por la observación de Ovidio acerca del Décimo Signo, y por la fábula del jabalí
de Erimanto, que presenta a Heracles como el Niño Horus, éste compartía un natalicio en el
solsticio hiemal con Zeus, Apolo y otros dioses del calendario. El año tebano comenzaba en
el solsticio hiemal. Si, como dice Teócrito, Heracles tenía diez meses al término del
duodécimo, Alcmena lo dio a luz en el equinoccio de primavera, cuando los babilonios, los
italianos y otros celebraban el Año Nuevo. Así no es extraño que Zeus, según se dice,
iluminara la alcoba del nacimiento. El cuarto día del mes estaría dedicado a Heracles,
porque cada cuarto año le pertenecía como fundador de los Juegos Olímpicos.

 
El robo del fuego

Leyenda Azteca sobre la aparicion del uso del fuego.

Hace mucho tiempo, no se conocía el fuego, y los hombres debían comer sus alimentos crudos.
Los Tabaosimoa, los Ancianos, se reunieron y discutieron sobre la manera de obtener alguna cosa que les procuraría el calor y les permitiría cocer sus alimentos.
Ayunaron y discutieron… y vieron pasar por encima de sus cabezas una bola de fuego que se sumergió en el mar pero que ellos no pudieron alcanzar.
Entonces, fatigados, los Ancianos reunieron personas y animales para preguntarles si alguno de ellos podía aportarles el fuego.
Un hombre propuso traer un rayo de sol a condición de que sean cinco para ir al lugar donde salía el sol. Los Tabaosimoa aprobaron la proposición y pidieron que los cinco hombres se dirigieran hacia el oriente mientras que ellos, llenos de esperanza, continuarían suplicando y ayunando.
Los cinco partieron y llegaron a la montaña donde nacía el fuego.

Esperaron la llegada del día y se dieron cuenta que el fuego nacía sobre otra montaña, más alejada. Retomaron entonces su camino.
Llegados a la montaña, en un nuevo amanecer, vieron el fuego nacer sobre una tercera montaña, aún más alejada. Prosiguieron así hasta la cuarta, después la quinta montaña donde, desalentados, decidieron regresar, tristes y fatigados.
Contaron esto a los Ancianos quienes pensaron que jamás podrían alcanzar el Sol. Los Tabaosimoa les agradecieron y se volvieron a poner a reflexionar sobre lo que podrían hacer.

Es entonces que apareció Yaushu, un Tlacuache sabio, y él les relató un viaje que había hecho hacia el oriente. Había percibido una luz lejana y quiso verificar lo que era. Se puso a marchar durante noches y días, durmiendo y comiendo apenas.
La noche del quinto día pudo ver que en la entrada de una gruta ardía un fuego de madera de donde se elevaban grandes llamas y un torbellino de chispas.
Sentado sobre un banco un hombre viejo miraba el fuego. Era grande y llevaba un taparrabo de piel, los cabellos blancos y los ojos horriblemente brillantes. De tanto en tanto alimentaba esta "rueda" de luz con leños.
El Tlacuache contó cómo él permaneció escondido detrás de un árbol y que, espantado, él hizo marcha atrás con precaución. Se dio cuenta que se trataba de alguna cosa caliente y peligrosa.

Cuando él hubo acabado su relato, los Tabaosimoa pidieron a Yaushu si él podía volver y traerles un poquito. El Tlacuache aceptó, pero los Ancianos y su gente debían ayunar y orar a los dioses haciendo ofrendas. Ellos consintieron pero le amenazaron de muerte si éste los engañaba. Yaushu sonrió sin decir una palabra.
Los Tabaosimoa ayunaron durante cinco días y llenaron cinco sacos de pinole que dieron al Tlacuache. Yaushu les anunció que estaría de regreso en otros cinco días; debían esperarlo despiertos hasta medianoche y si él moría, les recomendó de no lamentarse por él.

Portando su pinole, él llegó al lugar donde el viejo hombre contemplaba el fuego.
Yaushu lo saludó y fue solamente a la segunda vez que él obtuvo una respuesta. El viejo le preguntó lo que hacía tan tarde en ese lugar.
Yaushu respondió que era el emisario de Tabaosimoa y que buscaba agua sagrada para ellos. Estaba muy fatigado y preguntó si podía dormir antes de retomar su camino la mañana siguiente.
Debió suplicarle mucho pero al fin el viejo le permitió quedarse a condición de que no toque nada. Yaushu se sentó cerca del fuego e invitó al viejo a compartir su pinole.
Este vertió un poco sobre el leño, tiró algunas gotas por encima de su hombro, después bebió el resto. El viejo le agradeció y se durmió.

Mientras que Yaushu lo escuchaba roncar, pensaba la manera de robar el fuego.
Se levantó rápidamente, tomó una brasa con su cola y se alejó. Había hecho un buen pedazo del camino cuando sintió que una borrasca venía sobre él y vio, frente a él, al viejo encolerizado.

Él lo reprendió por tocar y robar una cosa que no le pertenecía; lo mataría.
Inmediatamente él tomó a Yaushu para quitarle el tizón pero aunque éste lo quemaba no lo soltaba. El viejo lo pisoteaba, le trituraba los huesos, lo sacudía y lo balanceaba.
Seguro de haberlo matado, se vuelve a vigilar el fuego. Yaushu rodó, rodó y rodó… envuelto en sangre y fuego; llegó así delante de los Tabaosimoa que estaban orando.

Moribundo les dio el tizón. Los Ancianos encendieron los leños.
El Tlacuache fue nombrado "héroe Yaushu".
Lo vemos aún hoy marchar penosamente por los caminos con su cola pelada.

Tlacuache: Mamífero arborícola.
Pinole: Bebida alcohólica a base de maíz.

Fuente: http://www.americas-fr.com/es/civilizaciones/leyendas/robo-fuego.html

More: continued here

Related posts:

  1. La dama que visita los 7 templos Se cuentan muchas historias. Cosas que pasan en las...
  2. El camión incendiado por los Chaneques Leyendas urbanas de mexico Juan Aldama y su hermano Demetrio...
  3. La magia del cuento La magia del cuento. Página para niños. Cuento infantil. Literatura...

Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.

 
Árbol solitario
David Utrilla en Flickr.com (clic para ampliar)
 
Mantenimento 4/07/2009

Reparacion  Aviso Importante Favor de Leer.. 

 
Mantenimento 4/07/2009

Reparacion  Aviso Importante Favor de Leer.. 

 
¿Podemos viajar a través del tiempo?

Einstein

El devenir de la historia nos ha enseñado que el ser humano es un producto pérfido, con innegable tendencia a su destrucción. Por ello, han sido muchos los científicos -acertados o no- que han formulado que retroceder en el tiempo contribuiría a borrar las huellas de un pasado sangriento. Mas cabe en esta idea muchas cuestiones morales y éticas, que se preguntan si sería correcto modificar lo antaño en pro de sobrevivir al futuro. Ahora bien, independientemente de estas elucubraciones filosóficas, ¿es posible viajar en el tiempo?

  • Einstein, viajero interestelar.

La física cuántica se nutre de la archiconocida “Teoría de la relatividad” de Albert Eintein, genio del siglo XX. En términos compresibles, ésta nos viene a decir que si viajamos a la velocidad de la luz, el tiempo se dilata, es decir, nuestra percepción física y real del crono es sustancialmente modificada. Nuestra realidad se ralentiza, mientras que la exterior fluye de forma vertiginosa. A pesar de que se cree firmemente en estos conceptos, aún no tenemos los conocimientos necesarios que contrasten esta teoría.

Aún así, se ha estudiado otra variante que formuló Einstein, la “Relatividad General” -en líneas generales explica que el tiempo pasa más lentamente en los lugares donde hay campos de gravedad-, que mucho tiene que ver con los agujeros negros que podrían ser un “atajo espacial”. Renombrados científicos tales como Stephen Hawking, Issac Asimov y Paul Halpern no censuran esta idea, al contrario, la ven una posibilidad. Esta posibilidad está reforzada por el propio concepto de agujero negro: cuerpo celeste con un campo gravitatorio tan intenso que absorbe todo aquello que esté a su alredor como, por ejemplo, la luz. Se forman como consecuencia de la muerte de una estrella.

  • Los agujeros negros, portales del tiempo.

Agujero Negro

Asimismo, también se ha descubierto que probablemente nuestra galaxia esté girando alrededor de un agujero, apodado Sagittarius A, y que es más denso que el propio sol. Afortunadamente, se encuentra a 3 años luz, así que, de momento, no supone ningún peligro para la Vía Láctea (nuestro universo). Entonces, imaginemos que estas hipótesis son ciertas, ¿qué consecuencias acarrearía un viaje al pasado?…

Es en este punto, donde las llamadas paradojas -, la más conocida “la paradoja del abuelo” – ideada a partir del libro de René Barjavel, “El viajero imprudente” (1943)- entran en vigor. Ésta dice que si una persona viaja al pasado y asesina a su abuelo, no habría podido nacer. Pero, para poder haber viajado a dicho pasado, ha nacido. En definitiva, un ciclo sin fin, principal argumento de los que no creen posibles los viajes en el tiempo.

No obstante, hay quienes aseguran que la solución se haya en los llamados “universos paralelos“. Por mucho que te traslades a una determinada fecha pasada, nunca estarás físicamente en la real, ya que ésta ha pasado pero ha dejado una impregnación en el espacio. Además, según “la paradoja de la predestinación”, lo que tiene que ocurrir, ocurrirá, por mucho que se intenten cambiar los detonantes. Por supuesto, esto último se enfrenta directamente con “el libre albedrío” (la libertad de elección).

En definitiva, ¿sólo serán posibles los viajes al futuro?… Quizás ésta sea la alternativa más inocua.

 
El vampiro de Highgate

Cementerio de Highgate

Una figura alta vestida con ropajes oscuros más propios de otra época, y en cuyo rostro destacan dos ojos rojos de mirada hipnótica. Así era el extraño personaje con el cual se toparon varias personas en el histórico cementerio londinense de Highgate a finales de los años 60 y principios de los 70. Según estos testigos, su presencia exudaba malignidad y parecía robarle a uno la energía.

El caso se hizo muy popular en los medios londinenses de la época. Todo tipo de expertos de lo paranormal ofrecían su opinión en las páginas de los periódicos y las pantallas de los televisores, destacando el presidente de la Brittish Psychic and Occult Society (BPOS), David Farrant, y el autoproclamado arzobispo de Glastonbury Sean Manchester. Sus nombres quedarían asociados desde entonces a la leyenda del vampiro de Highgate; no en vano ambos contribuyeron a crearla con la narración, a veces muy fantasiosa, de sus investigaciones sobre el terreno.

Para Farrant la historia comienza en 1969, cuando a la sociedad que él preside llegan varios informes describiendo extraños encuentros, acaecidos en Highgate, con una misteriosa figura de mirada hipnótica. El propio Farrant afirma haber visto a este ser maligno entre los barrotes de la puerta de entrada cuando, intrigado por los testimonios recibidos, decide pasar una noche en el cementerio. Durante la misma encuentra también varios ataúdes abiertos y un zorro, según él, fallecido en extrañas circunstancias.

La BPOS envía entonces un artículo a un periódico local, el Hampstead and Highgate Press, invitando a los lectores a contar las experiencias extrañas que hubieran tenido en el lugar. Varias personas responden describiendo apariciones espectrales de las que habían sido testigos, aunque solo alguna corresponde con la de la figura entrevista por Farrant y sus informadores.

Otros miembros del BPOS alcanzan a ver al espectro mientras vigilan el cementerio, y descubren además varios zorros muertos con unas extrañas heridas en el cuello y completamente desangrados. Hallan también indicios de que en lugar se celebran ritos satánicos que podrían estar relacionados con el vampiro. La teoría de Farrant consiste, de hecho, en que más que un vampiro en el sentido tradicional se trataría de algún tipo de ser espectral cuyo comportamiento se habría visto alterado por estos rituales.

Mauselos de Highgate

Tras una entrevista televisiva a Farrant, el cementerio se llena de curiosos de todo tipo que quieren ver al vampiro o a la BPOS en acción. Durante los siguientes meses no se produce ninguna manifestación extraña, hasta que de repente todo vuelve a empezar: una mujer cae al suelo tras ser empujada con fuerza sobrenatural por una figura alta y oscura de rostro pálido y un cadáver aparece fuera de su ataúd con una estaca clavada en el corazón.

Convencido de la peligrosidad del llamado vampiro de Highgate, Farrant organiza dentro del cementerio una sesión psíquica con una médium profesional para intentar exorcizarlo. Cuando la reunión esta a punto de comenzar, irrumpe la policía poniéndole fin. Farrant es detenido bajo la acusación de vandalismo. El tribunal le absuelve, pero, viendo que las autoridades no miran con buenos ojos sus actividades, abandona la investigación del caso, aunque no por ello dejará de hablar sobre el tema.

Al mismo tiempo que David Farrant analiza zorros muertos y organiza sesiones espiritistas, otro pintoresco investigador de lo paranormal, Sean Manchester, lleva a cabo sus propias pesquisas.

Según él, la primera noticia que tiene acerca del vampiro de Highgate fue a través de una joven llamada Elizabeth Wojdyla, quien, tras un paseo por las cercanías del cementerio junto a una amiga durante el cual ven varias tumbas abiertas con los cuerpos fuera de ellas, experimenta terroríficas pesadillas en las que un ser maligno de rostro pálido intenta entrar en su habitación.

Durante la primavera siguiente, la joven Elizabeth además de pesadillas sufre también dolores de cabeza, nauseas y episodios de sonambulismo. Presentaba además dos pequeñas heridas en el cuello. Manchester le recomienda al novio de la joven que disponga abundantes cabezas de ajo en la habitación que ella ocupa habitualmente para dormir y que le cuelgue una cruz de plata alrededor del cuello. Al poco tiempo, Elizabeth Wojdyla mejora de sus síntomas.

Manchester conoce entonces a otra muchacha, llamada Lusia, con los mismos síntomas, incluyendo las marcas en el cuello y los episodios de sonambulismo. Durante uno de estos accesos, la hermana de la joven y Sean Manchester la siguen, comprobando que se dirige al cementerio. Una vez allí, se detiene delante de una tumba y arroja su crucifijo al suelo.

Varios días después, acompañado de otras personas Manchester abre la tumba delante de la cual Lusia se había detenido. Dentro solo hay tres ataúdes vacíos, cada uno con un ajo y una cruz, pero ningún cadáver, esté muerto o no.

Tumba en Highgate

Unos meses más tarde, Manchester regresa al cementerio en compañía de Lusia y varios amigos. La muchacha entra en trance, conduciéndolos a otra tumba. Esta contiene un ataúd de más, el cual suponen que es el del vampiro, que hábilmente habría cambiado de posición. Al abrirlo comprueban que en su interior yace un cadáver en un estado de conservación tan perfecto que resulta sospechoso. Manchester, convencido de estar frente al vampiro de Highgate, empuña un martillo y una estaca dispuesto a poner fin a la existencia del monstruo.

Desgraciadamente, las leyes del momento condenaban cualquier acto de profanación cometido sobre un cadáver, algo que uno de los acompañantes de Manchester se apresuró a recordarle a este. El cazavampiros se tuvo que conformar con esparcir agua bendita sobre el cuerpo y llenar el ataúd de cabezas de ajo. Un tiempo después, Lusia le confirma que el vampiro se ha mudado a otro lugar.

En 1973, sin embargo, Manchester vuelve a encontrar su pista. Recibe noticias de una mansión del siglo XIX abandonada que supuestamente está encantada, siendo conocida como “la casa de Drácula”. En su interior encuentra un ataúd con el supuesto vampiro dentro. Manchester toma una estaca y la clava en su pecho, tras lo cual la criatura se desintegra.

Estos son los dos principales testimonios acerca del llamado vampiro de Highgate. Como se puede ver, resultan bastante novelescos, sobre todo el de Sean Manchester, que recuerda al Drácula de Bram Stoker hasta en el nombre de una de sus víctimas. Sin embargo, los dos personajes tienen cierto interés en sí mismos y la historia cuenta con un escenario gótico muy sugerente, probablemente el motivo principal de su popularidad.

-Bibliografía:

Imágenes vía: blather.net, Thimotheos Prologizes y PlaneMut.

 
Sí, la nueva Sarkany Girl es… Micaela Tinelli

Ya no podemos ocultarlo más. Además leí en el blog que, después de apostar por Liz Solari, Nicole Neumann y otras rubias top, ya se habían dado cuenta. Micaella Tinelli es la cara de nuestro nuevo perfume Sarkany Girl que sale en julio y está destinado a un público súper joven. La revista Gente la pescó llegando al estudio de Gabriel Machado donde hicimos la campaña.

Micaela Tinelli 1

Micaela Tinelli 2

Micaela Tinelli 3

Mica tiene 20 años y estudia moda. Cuando le propusimos ser la imagen de la fragancia aceptó encantada. A nosotros nos encanta su look y es la primera vez que usamos una modelo para la imagen de un perfume. Muy pronto podrán ver las fotos.

Ricky

 

Buscar por Fechas

Junio 2009
L M X J V S D
« May   Jul »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  

..Aclaraciones

..
Todo el contenido de esta website ha sido extraido integramente de la RSS de cada blogger, sin ser manipulado y manteniendo su link y autor original. Si usted es propietario de un blog y desea formar parte. de esta website incluyendola, o que se la retiremos, nos lo hace saber, nos envia un mail a administrador (arroba) elnuevoparquet.com Un saludo.
..