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3 estafas relacionadas con la luz y el gas en las que no deberías caer

luz

Hay pocas cosas que nos pueden molestar más como consumidores que el hecho de que nos tomen por tontos. Son muchos los timos en los que podemos caer y la mejor forma de evitarlos es conocerlos. El comparador HelpMyCash.com ha recopilado los timos más habituales que nos podemos encontrar relacionados con la luz y el gas.

Números 902 para el servicio de atención al cliente

El problema de los números 901 y 902 es que están considerados como números de tarificación especial y no suelen estar incluidos en las tarifas planas, por lo que se pagan a parte y pueden encarecer considerablemente la factura telefónica.

Ahora bien, de entre todas las empresas que hacen uso de los 902 para ofrecer su servicio de atención al cliente, las compañías de luz y de gas son las únicas que están obligadas por ley a ofrecer números alternativos con los que contactar. Por ello, si nuestra compañía no dispone de un número 900 u 800 (ambos gratuitos) y nos obliga a utilizar un 902, podemos denunciarlo.

Cabe señalar que en la red existen multitud de páginas web que se dedican a recopilar números alternativos a los 902, por lo que es muy probable que en Internet encontremos una alternativa para no pagar de más.

Comerciales que en realidad no lo son

Es una práctica muy habitual que las compañías eléctricas y de gas tengan contratados comerciales que van de puerta en puerta ofreciendo los servicios de la empresa. Sin embargo, eso no significa que cualquier comercial que pique a nuestra puerta con el objetivo de mejorar nuestra oferta esté contratado por ellas, sino que pueden estar contratados por empresas de terceros o, incluso, ir por libre; por lo que no vienen directos de nuestra compañía y, por lo tanto, no están autorizados por las compañías de luz y gas. Así que si coincidimos con uno de estos comerciales, no deberíamos mostrarle nuestras facturas, ya que es una forma de conseguir nuestra información.

Si uno de estos comerciales nos propone una oferta que nos seduce, antes de firmar nada es mejor llamar a la compañía y contrastar la información.

Falsas revisiones

Las revisiones falsas son, sin duda, una de las estafas más recurrentes y la que más dinero nos puede hacer perder. La más típica es la revisión de la caldera. Son muchos los consumidores que se quejan de haber sido estafados por supuestos trabajadores de compañías de gas que vienen a nuestro domicilio a pasar la inspección.

El problema es que llevan el uniforme de la compañía e, incluso, identificaciones falsas. En este caso, podemos hacer dos cosas: la primera es, como es lógico, no abrir la puerta. Debemos tener en cuenta que las compañías llaman para concertar la cita con hasta 5 días de antelación, por lo que debe extrañarnos mucho la presencia por sorpresa de un técnico. La otra opción sería pedirle los datos al técnico y llamar a la compañía para confirmar que realmente trabaja para ellos.

Debemos saber que la revisión del gas se hace obligatoriamente cada 5 años, aunque es posible que por contrato nos hagan una al año. De un modo u otro, nunca se debe pagar al técnico, ya que el coste se reflejará en nuestra próxima factura.

Evitar las estafas anteriores nos puede ahorrar un buen pellizco al año aunque, al final, lo que marcará realmente la diferencia entre gastar mucho o poco será escoger una tarifa que se ajuste a lo que buscamos y que tenga un buen precio. Para ello, se puede utilizar un

comparador de energía con tu mejor oferta o acudir a las compañías para conocer las distintas tarifas.
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